Los cacharros de mi vida

Hoy es 23 de octubre. Salvo que me equivoque, no parece que sea un día muy señalado en las efemérides del mundo. Más allá de alguna batalla militar, algún que otro acontecimiento político de poca monta, no he encontrado nada relevante, nada que haya marcado para siempre los designios de la humanidad. En cuanto a personajes famosos, me parece que nada hay muy relevante tampoco, sin ofender a nadie, quitando quizá el nacimiento de Isabel de Portugal en 1503 o el fallecimiento en 2003 de Soong May-ling, esposa del presidente de China Chiang Kai-shek (!!!), eso es al menos lo que dice Wikipedia.

Pero en mi efeméride personal, el 23 de octubre es una fecha con cierto relieve por dos razones: 1) La salida al mercado del primer iPod en 2001. 2) Mi cumpleaños.

Pues sí, hoy es mi cumpleaños y aunque desde hace varios años tiendo a perder la clarividencia por estas fechas, probablemente para evitar enfrentarme al paso del tiempo, este año me siento más lúcido que nunca, lo que me ha permitido echar la mirada atrás para hacer una especie de balance de lo vivido. Y al recordar que hoy era también el cumpleaños del iPod, he decidido hacer balance de mi vida tecnológica, a modo de homenaje.

Es curioso. Os iba a confesar que hoy cumplo 24 años, pero al escribirlo, esa lucidez a la que hacía referencia antes me ha hecho ver que esa edad que estoy convencido que tengo (al menos en mi cabeza), no es compatible con mi condición de seudogeek. A ver si va a ser que este año en vez de perder la clarividencia tengo algo así como dislexia, ya sabéis, eso que te hace invertir las sílabas, las palabras, los números… Creo que va a ser eso.

Porque de lo que no tengo ninguna duda es de mi condición de seudogeek. Y eso, aunque tiene muchos inconvenientes, tiene una ventaja inapelable: yo, como seudogeek que soy, he vivido y he conocido cosas que un geek nunca podrá saborear, inventos tecnológicos tan antiguos tecnológicamente hablando que sólo están al alcance de los disléxicos de 24 años como yo.

Muchos cacharros tecnológicos han pasado por mis manos a lo largo de mi vida. Podría mencionar sin pensarlo mucho por los menos una veintena de grandes inventos si no fuera porque tengo cierto miedo a que me llamen viejo. Además, soy consciente de que tiendo a extenderme demasiado en mis posts. Así que nombraré sólo 3, los 3 que han marcado mi existencia tecnológica, los 3 que recuerdo con más cariño, los 3 que ya no tengo y que me gustaría recuperar como piezas de museo.

En primer lugar está sin duda alguna mi primer ordenador, un ZX81 de Sinclair que me compré con todos mis ahorros allá por el año 1981. Una máquina muy pequeña que había que conectar al televisor y que venía de serie con un 1 Kb de RAM (sí, has leído bien, 1 Kb). Varios meses tuve yo que ahorrar hasta poder comprarme una extensión de memoria con la asombrosa cantidad de 16 Kb de RAM, un pegote negro que había que conectar en la parte de atrás. ¡Qué recuerdos! Sólo el que haya sentido bajo la yema de sus dedos el efecto “burbujitas” de su teclado podrá entender lo que siento al recordar esta joya de su tiempo.

Unos años más tarde logré hacerme con un Oric Atmos, un gran adelanto. También había que conectarlo al televisor, pero en este ordenador la imagen ya era a color (¡8 colores y una definición de 240×200 pixeles!) y el teclado era eso, un verdadero teclado. Eso sí, los juegos y demás aplicaciones se seguían cargando por medio de cintas de audio con sonidos estridentes que podían tardar hasta media hora antes de dejarte jugar, eso si no fallaban justo antes de terminar. ¡Qué recuerdos! Sólo el que haya tenido la oportunidad de disfrutar de sus 3 canales de 8 octavas de sonido mono (!!!) podrá entender la emoción que me embarga recordando su carcasa rojinegra.

Luego tuve la gran suerte de que un vecino y amigo de mis padres se comprara el primer ordenador personal de consumo de la historia de la humanidad. Me estoy refiriendo a mi queridísimo Apple II. Este vecino, que no tenía ni idea de hacer funcionar este cacharro, tuvo la gran idea de ponerme al mando del invento. Nunca se lo agradeceré lo suficiente. Podría estar hablando durante horas de mis años de noviazgo con el Apple II. Me lo enseñó todo, especialmente a programar en Basic. Una máquina realmente fantástica que no fallaba nunca. Recuerdo aún el ruido de sus dos disqueteras de 5 ¼ y el emplazamiento del botón de encendido, en la parte de atrás, a la izquierda. Quizá sea el único punto en común con mi Imac de hoy, además de la manzanita. ¡Qué recuerdos! Sólo el que haya tenido el privilegio de poder disfrutar de uno de los primeros inventos de Jobs y Woz podrá sentirse tan orgulloso como me siento yo ahora.

Os pido disculpas por este ataque de nostalgia tecnológica. Cosas de la edad. No sé si dentro de unos años recordaré con tanto cariño mi Imac de 20 pulgadas. Es posible que sí. El tiempo dirá.

Ahora os toca a vosotros. ¿Cuáles son los cacharros de vuestra vida?

7 Respuestas a “Los cacharros de mi vida”

  1. LiOnz dice:

    Menudos recuerdos me trae tu post… jejeje Bueno, ante todo, feliz cumpleaños!!! ;) Fíjate, qué coincidencia… hoy también es el cumpleaños de mi hermana…

    El entrañable Spectrum, que aunque nunca tuve uno, sí un amigo mío, cuya casa tenía siempre “invadida”. Con él di mis primeros pasos en basic, además de hartarme a jugar con el “Knight Lore” y algunos más… Menudos juegazos…

    Un tiempo después pude disfrutar del sistema MSX, y tuve dos de ellos: uno cuya marca no recuerdo ahora mismo, y luego un fabuloso Sony MSX 2, cuya apariencia se asemejaba a un PC de sobremesa. Una verdadera maravilla.

    Después vino el Commodore Amiga, al que nunca saqué el partido que había soñado sacarle, y mis andanzas se limitaron a los típicos juegos de Amiga y a algún que otro programa para componer música, del tipo secuenciador, etc., además de que quien lo disfrutó la mayor parte del tiempo fue mi hermano. De hecho, todavía lo conservo en el trastero, con su caja, y si mal no recuerdo, aún funciona y todo… No sé por qué me resisto a deshacerme de él.

    Qué tiempos… ;)

    Por cierto, de nuevo, cómo no, felicitarte por tu estupendo post.

  2. javillarias dice:

    Ahora entiendo tu insistencia a lo largo de todo el día en que lo hicieran festivo. FELICIDADES en tu 24 cumpleaños. La verdad es que lo llevas muy bien.

    Por cierto, me encanta leerte y creo que no soy el único. Creo que tienes madera de escritor o al menos te gusta mucho la “expresión escrita” (perdón por la deformación profesional). Se nota que meditas mucho tus palabras y al igual que una gran mayoría de la gente que usa mac, eres un pelin perfeccionista, lo que tiene sus cosas buenas y malas (ya lo mencionaba en otro comentario el gran Buffalo).

    Una vez más, felicidades y un saludo a tu familia que seguro que te esta arropando en tu día.

    PD: ya te tengo en iCal para el año que viene. :-)

    Un saludo.

  3. phroc dice:

    @LiOnz El Spectrum fue para mi un sueño que nunca pude alcanzar, aunque sí tuve la oportunidad de jugar con él ya que varios amigos míos lo tenían. Y con el Commodore me pasó algo parecido. No te deshagas de él. Dentro de unos años te hará ilusión abrir esa caja que tienes guardada en el trastero. Y gracias por tus cumplidos, como siempre. Ah, y felicita a tu hermana de mi parte (no cumplirá los mismos años que yo, ¿no?).

    @Javillarias No sé si tengo madera de escritor pero me gusta escribir, disfruto haciéndolo, y eso que no hago otra cosa todos los días en mi trabajo. Pero eso es creativo, libre, sin obligaciones… debe ser que me inspira esa libertad. No sabes cuánto me alegro de que te guste leerme. Y sí, buena dosis de perfeccionismo tengo… Hay que aprender a vivir con ello, para lo bueno y lo malo.

  4. macaki dice:

    En primer lugar me gustaría felicitarte por tu cumple aunque un poco atrasadillo pero más vale algún día que nunca.

    Felicidades también por tu post. Me ha gustado mucho sobre todo el ver conque mimo y cierta nostalgia hablas de tus primeras máquinas.

    Yo también recuerdo la mía, mi LCII. Este cacharro ha marcado mi mundo informático toda la vida haciendo de mí lo que soy, una mackera desde siempre…

    Estoy también de acuerdo con javillarias, los mackeros somos por regla general un poco, o un mucho depedende, perfeccionistas. No sé si lo somos y por eso usamos los mac o al revés, te vuelves así porque los empiezas a usar. No lo sé pero si que lo había pensado alguna vez…

    Phroc ahora entiendo el porqué te gustó tanto mi post en puromac. Realmente es una casualidad muy grande…

    (con tonillo) …y que cumplas muchos más, un beso y un abrazo… ah, y también un fuerte tirón de orejas.

    Macaki.-

  5. maeltj dice:

    No se por que extraño motivo, mi NNW no me mostraba ayer este post, y si me mostró los comentarios. Es ahora cuando saco el tiempo necesario para disfrutar tu post.
    Quizá mi habitual tendencia a “abrir” todo cacharro que llegara por casa, hizo que mis padres me mantuvieran alejado de la tecnología en mis edades mas tempranas. Los Spectrum, Commodore y Amiga 500, eran cosas que algunos amigos tenían y que para mi eran algo inalcanzable. Explicarles que aquello solo servía para jugar, al menos era el uso que yo le daría. Si, recuerdo aquellos tiempos de carga eternos, esos chirridos…
    Una maquinita” con la que jugaba al sol(cargaba con luz solar) fue lo único que tuve hasta que la perdí.
    Y fue una Master Sistem II lo primero que entró por casa pasados unos años, que mi hermana tuvo a bien dejar caer al suelo y no contárselo a nadie. No me dio tiempo ni a comprar un juego.
    Con los años, tras los primeros trabajos de quinceañero, me pude comprar un walkman de Sony, 20.000 pelas, funcionó bien muchos años.
    Con el tiempo, lo más cerca que estuve de un Ordenador fue en unas clases de informática donde se empeñaban en hacerme aprender basic y que al final resultó ser una estafa tipo la de las más recientes academias de inglés.
    Y no fue hasta 2003 cuando por fin compré mi primer ordenador, aquellos locos tiempos de emule, nero y quemar cd’s. Ahora, coge polvo en la cochera.
    Que vida “tecnológica” más triste…

  6. phroc dice:

    @macaki En primer lugar, es de justicia que te de las gracias por la foto del Apple II, que para eso la encontraste tú. También te quiero agredecer tu post en Puromac sobre Mactracker, un soft estupendo que debería probar todo maquero que se precie. En tercer lugar, gracias por visitarme en el blog de LiOnz. Yo no puedo decir eso de que “no soy un switcher y nunca lo seré”. Aunque mi primer ordenador digno de este nombre fuera un Apple II, luego fui infiel a la manzanita durante muchos años, demasiados diría yo. Pero nunca dejé de seguir de cerca la aventuras y desventuras del todo poderoso de Jobs. Hasta sentí lástima y pena cuando le echaron de Apple… Se ve que estaba predestinado a volver, sólo era cuestión de tiempo. Así que no dejes nunca de darnos esos consejos de maquera pura (y Puromaquera !).

    @maeltj Si tu infancia tecnológica fue “triste” como dices, y no tuviste ordenador hasta el 2003 (!!!), tengo que decirte una sola cosa: Chapeau!!! Has aprovechado a tope y has hecho mucho más que recuperar el tiempo perdido: Me das mil vueltas. Qué sería de mi sin tus múltiples y acertadísimas recomendaciones tecnológicas de todo tipo. Yo que me sentía orgulloso con mi pasado tecnológico, llegas tú el último y nos adelantas a todos antes de llegar a la meta. Lo bueno es que dentro de muy poco tu experiencia maquera te hará olvidar por completo tus inicios peceros. Otros, en cambio, me temo que tendremos secuelas peceras para siempre. Gracias por tu fidelidad como lector de mis posts.

  7. Sonia dice:

    Aunque muy atrasadas, muchísimas felicidades. Nadie sabe mejor que yo lo bien que llevas esos “24″ años. Espero que sigas disfrutando de toooooooodos los cacharros de tu amado mundo tecnológico. Un beso.

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