Mi gran slam particular

slamLlevaba un buen rato tratando de retratarme a mi mismo para cumplir con mi promesa (por fin) de contar y cantar (nunca mejor dicho, ya veréis por qué más adelante) las bondades y las miserias de ser un seudogeek. De hecho, ya tenía medio post escrito…

Pero de repente mi mente ha sido víctima de un fogonazo inesperado, una especie de rayo o relámpago que me ha dejado en blanco por unos segundos antes de llenarme la “olla” de un montón de pensamientos aparentemente inconexos y anárquicos. Y como uno tiende a creer en eso que algunos llaman la inspiración, he pensado: “¡Qué demonios!, dejemos que fluya y que salga lo que tenga que salir”.

Ya sé que el título de este post os pica la curiosidad y que no sabéis muy bien como interpretarlo… Paciencia, paciencia, que todo llega. Hoy os voy a hablar de música. Sí, de música, ¿pasa algo?

Ahora tocaría hacer una introducción muy bonita diciendo que me apasiona la música desde que tengo uso de razón, que no podría vivir sin la música, que mi asignatura pendiente en esta vida es tocar un instrumento de música, bla bla bla, bla bla bla… También podría poner aquí un pantallazo de mi Itunes para que os pudierais hacer una idea aproximada de la inmensa diversidad e incoherencia de mis gustos musicales… Pero he decidido “hacerla corta” para no aburrir al personal. Tan sólo os diré que la vida me ha llevado a presenciar conciertos de todo tipo, desde AC-DC hasta ciclos de conciertos de órgano en iglesias, pasando por Chuck Berry, Revolver, La Unión, Gospel Factory, y un largo etcétera. Si no fuera porque el tiempo apremia, le dedicaría el post a este último conjunto porque se lo merece más que ningún otro a mi juicio.

Pero no, no voy a hablar de Gospel. Voy a hablar de slam, que no tiene nada que ver en este caso con las hazañas deportivas del bueno de Rafa Nadal. En origen, el slam era una especie de competición de poesía que se inventó en Chicago en los años 80, que consistía en improvisar sobre un fondo musical una poesía de unos 3 minutos de duración compitiendo con otros “poetas”, con el fin de ganar dinero. Hoy en día, el slam se ha convertido en un género musical propiamente dicho, que conserva sus raíces poéticomusicales ya que consiste en recitar una especie de poema moderno acompañado por una pieza musical compuesta especialmente para estos menesteres. Huelga decir que toda comparación con el rap, aparte de ser odiosa, sería un sacrilegio.

Yo descubrí el slam hará cosa de un año, de la mano de un artista francés que se hace llamar Grand Corps Malade. Sus “poemas urbanos” son de una calidad poco frecuente y sus acompañamientos musicales son simplemente geniales. Pero lo más asombroso de este artista, si cabe, es la historia personal, el drama diría yo, que ha dado pie a toda esta creatividad sin límites. Si no conocéis aún este género musical o este artista, os recomiendo que os lancéis a investigar este nuevo mundo, apasionante para mí, y que me ha sido de mucha ayuda en mis largas y frecuentes noches de insomnio. Aunque claro, es de vital importancia entender y saborear la letra de esas “canciones”. En más de una ocasión he intentado asomarme al slam norteamericano, que lo hay y del bueno, pero mis limitaciones en la lengua de Shakespeare me han impedido disfrutar del invento. De allí mi interés por encontrar slam en la lengua de Cervantes. Pero hasta el día de hoy, mi búsqueda ha sido estéril. Todo es rap y más rap. Slam en español no hay, o por lo menos yo no lo he encontrado. Y me extraña mucho que con la hispanización de la sociedad norteamericana no nos hayan llegado aún unos versos musicales de éstos en nuestro idioma. Ni que decir tiene que soy todo oídos. Si alguien sabe dónde puedo encontrar ese preciado tesoro, que me lo diga, por favor.

Y llegado este momento, lo lógico sería poner punto y final a este post inesperado con la esperanza de haberle permitido a alguien descubrir algo nuevo… Pero se ve que el golpe en la cabeza que me di hace pocas semanas (mejor dicho que me dieron), me está afectando más de lo que creía. Y he pensado: “si no hay slam en castellano, ¿por qué no escribir uno?”. Así que me he puesto a buscar una pieza musical sugerente para mi mente no sé si calenturienta, pero sí retorcida. Y como no es plan de poner a LiOnz en un aprieto con el tema de los derechos de autor, he decidido echar mano de un tema de esos bajo Creative Commons. Luego claro, podría haber ido más lejos y haberme grabado a mi mismo recitando eso que no tendré la osadía de llamar poesía. Pero eso sería pasarse de la raya, cosa que mi agudo sentido del pudor y la vergüenza no me permite hacer. Así que os tendréis que conformar con pinchar en el enlace de la musiquilla (no lo digo en plan peyorativo, todo lo contrario, le estoy muy agradecido al autor, en cuyo blog encontraréis sus creaciones musicales) y recitar vosotros mismos esta cosa que me ha salido.

Y sin más preámbulos, no sin antes darle al “Play” para que suene el acompañamiento musical:

Without the Wind - Xavier Sansac

Mi gran slam particular:

No es tontería, es la primera vez en mi vida que escribo algo así como una poesía
En realidad miento, en el colegio me obligaron, “dedícate a otra cosa” sentenciaron
Si hubiera sabido que me iba a servir en el futuro, hubiera practicado más, lo juro
Sea como sea ahora algo tendré que contar, sino veo que la gente se va a mondar
Os podría hablar de lo complicada que es la vida a veces, pero he decidido contar sólo cachondeces
Fuera preocupaciones, quiebras bursátiles y otras encrucijadas, vamos a hablar de cuarentones, portátiles y quedadas
Ya sé que tenía que retratar al seudogeek, pero a mi mente le gusta ser libre, tengo ese tic
Como alguien ya predijo, un seudogeek es un geek cuarentón con algún que otro hijo
Es geek en el alma y en su cabeza, pero lo hechos demuestran que no lo es de verdad
Compra de cualquier cacharro igual a compensación familiar, es un despilfarro, vamos puro caviar
Y luego el paso del tiempo te hace verlo todo distinto, mejoras, dicen, como el vino tinto
Un solo problema hay en tener cuarenta, que la próxima estación no es otra que los cincuenta
Con cuarenta las Vans y los vaqueros rotos se admiten, con cincuenta hasta es posible que te desacrediten
Y del pelo mejor hablamos poquito, que manía tienen las peluqueras con enseñarte la calva en el espejito
Resumiendo que es gerundio, seudogeek igual a folklórica en el siglo veintiuno
No es otra cosa que un geek algo viejo nacido fuera de su tiempo
Mejor hablamos de la novedad californiana que anuncian ya los profetas de la manzana
Que si pantalla táctil, que si trackpad de cristal, para mi un ultraportátil sería sensacional
Pero no esperéis nada imposible, en los últimos tiempos Apple se ha vuelto muy previsible
Sólo me queda algo más por añadir, no se os ocurra perderos PuroMacdrid
Si no te has apuntado y no piensas venir es que estás loco o crees que te vas a aburrir
El Irish Rover es escenario de quedadas espectaculares, apúntalo en tu calendario y ven con tus familiares
Este despropósito por fin se ha acabado, no seáis muy duros conmigo, sólo era para pasar el rato

Espero que este desvarío mío, uno más, aunque intuyo que en este caso no he sabido medir muy bien mis límites, no os haga huir del slam. Investigad, probad y contadme vuestras experiencias. Gracias, más que nunca, por llegar hasta el final de este “post”.

5 Respuestas a “Mi gran slam particular”

  1. LiOnz dice:

    :lol: :lol: BUENÍSIMO!!!! Plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas plas!!!

    Asombrado me tienes… No me queda otra que descubrirme… Otra vez, enhorabuena…

  2. maeltj dice:

    Siempre sorprendiendo al personal. Eres toda una caja de sorpresas Phroc.
    No he podido seguir tus instrucciones de uso, pues esta mañana, cuando te leí, lo hice en el iPhone, y no pude seguir la recomendación de acompañar tu poesía con la música que enlazabas. No puedo, quizá por eso, dejar de encontrar alguna similitud con el rap (por aquello de escucharlo sin música).
    Si encuentras algo en castellano, ya sabes, compártelo con nosotros.
    Salute.

  3. phroc dice:

    @LiOnz, si te he hecho reir, buena señal, con eso me conformo. No pretendo convertirme en “poeta urbano” con cuarenta tacos. Lo mío es escribir, pero con demasiadas limitaciones, de allí mis desvaríos blogueros.

    @maeltj. No digo que no haya similitudes entre el rap y el slam, pero para mi es una ofensa comparar el primero con el segundo, aunque muchos (demasiados) que aseguran hacer slam, lo que hacen en realidad es algo muy parecido al rap. Y mira por donde, después de mucho buscar he encontrado algo en español. No es para tirar cohetes, pero algo es algo. ¿Te acuerdas de Alberto Comesaña? Sí, hombre, aquel integrante de Semen Up primero y Amistades Peligrosas más tarde. Pues resulta que ahora tiene otro grupo llamado “Nuevas Amistades”. Han sacado un disco titulado “Protección Solar” que ellos presentan y promocionan como un disco de slam. En realidad no lo es porque hay un poco de todo, pero si es verdad que hay dos o tres temas que se acercan al slam. Uno concretamente, porque a mi juicio los otros son más Hip-Hop que otra cosa. El tema del que te hablo se llama “La Marioneta”. Este disco está en Itunes. Aunque los textos no son nada del otro mundo, este tema sí que te dará una idea bastante buena de lo que es el slam. Ya me cuentas.

  4. LiOnz dice:

    Me has hecho reir, pero de asombro. Y yo que tú no me daría “por vencido” con cuarenta tacos. Las limitaciones se pueden superar, y estoy convencido que si quisieras, podrías convertirte en un poeta urbano, si es lo que te gusta y realmente te diera la gana de hacerlo. De nuevo mis felicitacinones.

  5. Bitacoras.com dice:

    Información Bitacoras.com…

    Si lo deseas, puedes hacer click para valorar este post en Bitacoras.com. Gracias….

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